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CREER ES AMAR…
CREER ES COMPROMETERSE…
CREER ES CONFIAR…
El fin de semana del
5, 6 y 7 de Marzo nos
reunimos, Hermanas, profesores, padres y P.A.S. de la provincia de Sta.
Luisa en Los Almendros (Madrid). Durante todo el fin de semana, con el
inestimable acompañamiento y
orientación del Padre Juan Carlos García Doménech, convivimos y
reflexionamos juntos.
El viernes 5 de marzo nos
íbamos a Madrid emocionados por empezar las jornadas que nos esperaban
en Los Almendros.
Nada más llegar nos recibían atentamente las Hermanas en su colegio.
Hemos vivido unos días
inolvidables en los que nos han hecho pensar, meditar, valorar
todas las cosas. Nos han enseñado a no precipitarnos en tomar las
decisiones, comparándolo con la parábola de la higuera.
Las charlas nos las ha ofrecido el Padre Juan Carlos García Doménech, un hombre
del que todos afirmábamos los mismo: que tiene algo especial, tiene un
ángel.
Ha sabido en todo momento llegar a lo más profundo de nuestros
pensamientos.
Las jornadas se han centrado en la
explicación de los artículos del
Credo, hemos entendido cada uno de sus significados, cada
palabra, cada símbolo.
TENER FE ES DEJARTE SEDUCIR
POR JESUCRISTO
TENER FE ES CREER, ESPERAR Y AMAR
TENER FE ES MIRAR EL MUNDO CON LOS OJOS DE DIOS
El
sábado por la noche a las
21,00 celebramos una emotiva
Vigilia, llena de sentimientos, de emoción, de valores, en las
que cada uno libremente ofrecía a Dios sus peticiones desde lo más
profundo del corazón.
Disfrutamos de la proyección de la
película "CRASH", en la
cual se podía ver perfectamente la PRESENCIA DE LA GRACIA en el cine, ya
que presenta el misterio de la gracia como compañía misteriosa del Dios
que nos transforma.

El
domingo, ya todo llegaba
a su fin, no sin antes escuchar otra deleitante
charla, esta vez
sobre el Espíritu Santo,
presentándolo de una forma muy original, a través del cuadro del Greco
“El Entierro del Conde Orgaz”. Después del tiempo de reflexión de esta
charla, celebramos la Eucaristía,
donde otra vez se cargó de sentimientos, de ojos llenos de lágrimas por
la emoción y también porque todo llegaba a su fin.
Aunque el tiempo no nos acompañó
demasiado, también hemos podido disfrutar de
paseos por los hermosos jardines
de los Almendros, disfrutando así de la convivencia entre los diferentes
profesores de los colegios que allí estábamos, haciendo nuevas amistades
de las cuales se han creado lazos muy fuertes.
También hemos podido ver a
algunas Hermanas, que estaban antes en el colegio y a las cuales
nos ha hecho mucha ilusión volverlas a ver después de tantos años, como
a Sor Maria Luisa Laguna, quien fue profesora de muchas de nosotras
cuando éramos pequeñas.

Hemos profundizado en nuestra FÉ,
teniendo la oportunidad de compartir opiniones y vivencias con
compañeros, padres, madres y P.A.S. de otros centros vicencianos.
En un ambiente de compañerismo
inmejorable, hemos disfrutado de la serenidad y relajación que nos
permite volver a cargar las “pilas” para continuar con nuestra labor
docente, siempre impregnada de nuestro carisma vicenciano. Es
imprescindible profundizar en los valores vicencianos para poder
transmitirlos a nuestros alumnos y en general a toda la comunidad
educativa de nuestros colegios.
Ya queda menos para volver a reunirnos con los que ya son AMIGOS, más
que compañeros, en Los Almendros, el curso que viene. |