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HISTORIA DEL COLEGIO SAN JOSÉ DE CIUDAD REAL
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FUENTES
FUNDACIÓN EN 1889 POR EL OBISPO RANCÉS Y VILLANUEVA
La fundación del Colegio San José fue iniciativa del Obispo Prior de la Órdenes Militares de Ciudad Real, Ilmo. Sr. D. José María Rancés y Villanueva, quien, con grandes afanes e inquietudes apostólicas, lo colocó bajo la protección de San José. La imagen del Santo Patrón, emblema del Colegio, ostenta con orgullo el escudo de su insigne fundador. El 30 de agosto de 1889 se firmó el Contrato de Fundación, en el que Monseñor Rancés confiaba la dirección de la nueva institución a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. A comienzos de septiembre, las primeras siete Hermanas fundadoras vinieron a encargarse de él, siendo Sor Paz Aranda la Superiora de esta pequeña Comunidad. El edificio original del Colegio de la calle Calatrava se inauguró con toda solemnidad el 15 de septiembre de 1889. El Boletín Eclesiástico de septiembre del citado año destacó la importancia de aquel acontecimiento como algo transcendental en la vida de la capital.
CARISMA VICENCIANO Y PRIMEROS AÑOS DEL COLEGIO (1889-1926)
La idea de su fundador fue destinarlo sólo para escuelas populares gratuitas. Sin embargo, la insistencia de familias de clases acomodadas de Ciudad Real y la necesidad de conseguir recursos para su sostenimiento le decidieron a poner, también, enseñanzas pensionadas, convirtiendo al Colegio en un centro de niñas de todas clases sociales y de cultura superior. Los Estatutos, redactados por el propio Monseñor Rancés en 1890, recogían en diez minuciosos capítulos lo que iba a ser su identidad:
Desde el primer momento la fundación del Colegio fue acogida con verdadero cariño. Se abrieron cuatro aulas que contaron con la cifra de 200 alumnas:
El plan de estudios comprendía conocimientos generales de Enseñanza Primaria y asignaturas complementarias de labores, música, pintura e idiomas.
INTERVENCIÓN DEL OBISPO ESTÉNAGA. PRIMERA AMPLIACIÓN DEL EDIFICIO Y NUEVAS ENSEÑANZAS (1926 - 1940) El constante aumento de matrícula va a determinar sucesivas ampliaciones para poder admitir a todas las niñas que lo solicitaban y que venían a estudiar de los pueblos de la provincia.
Segundo fundador y primera ampliación en 1926 La intervención del Obispo Prior de las Órdenes Militares de Ciudad Real, Ilmo. Sr. D. Narciso Esténaga y Echevarría, considerado segundo fundador del Colegio, y de los Superiores de la Congregación culminó con la firma de un Convenio-Escritura que cedía a la Compañía de las Hijas de la Caridad el usufructo perpetuo del Colegio y sus anejos y de los inmuebles pertenecientes a la fundación. Desde el 13 de septiembre de 1926, el Colegio San José entraba en una nueva época por la generosidad de su Obispo y por la iniciativa de las Hijas de la Caridad, siendo Superiora de la Comunidad Sor Bárbara Pou. A expensas de la Compañía, se edificó una nueva planta sobre el piso principal del edificio de la calle Calatrava con esquina a la calle Luz. La obra permitió ampliar el número de aulas, el dormitorio de internas y acometer importantes reformas:
Las enseñanzas también se ampliaron. Además de Primera Enseñanza, se cursaban las de carrera como Magisterio y Bachillerato Elemental; labores y economía doméstica, corte y confección de prendas, teneduría de libros, francés, solfeo y piano, mecanografía y taquigrafía, dibujo y pintura. Algunas alumnas, terminada la Enseñanza Primaria, cursaban oficialmente los estudios de Magisterio, siendo preparadas en el Colegio. Diez y seis Hermanas asumieron la docencia y la gestión del mismo, que duplicó su número con 414 alumnas. La ingente labor cultural y el fruto de estos primeras décadas de existencia quedó patente en madres de familias cristianas, maestras ejemplares y jóvenes que optaron por la vocación religiosa. Así lo refiere el informe redactado entre 1926 y 1929 por los inspectores de Primera Enseñanza de Ciudad Real y su provincia, D. Gaspar Sánchez y D. Emiliano Morales con el título de Memoria de los trabajos realizados en el Colegio de San José de la Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, españolas, de Ciudad Real, por las alumnas y profesoras del mismo: “Independientemente de la labor educativo-instructiva diaria de carácter ortodoxo y referente a la integridad de las materias que comprende el vigente plan de estudios escolares, se realizan ejercicios diarios de gimnasia sueca y rítmica, frecuentes paseos y excursiones con fines científicos, morales y artísticos. Semanalmente, proyecciones cinematográficas para la educación y enseñanza intuitiva. Conferencias de carácter moral y religioso. Ejercicios de lectura explicada, trabajos de redacción y composición, de cálculo mental con números concretos y manejo del diccionario castellano por la generalidad de las alumnas retribuidas y gratuitas. Llévase en todos los grados el diario de clase y el libro de deberes redactado por las niñas, y finalmente se da a las enseñanzas un carácter práctico, empleando el método activo, procedimiento lógico y forma intuitiva en la generalidad de las materias y de conformidad con los programas y reglamento de este Colegio. El centro de interés y el importante problema de las actitudes se desarrolla asimismo de modo satisfactorio, obteniendo buenos resultados según se comprueba con los datos siguientes:
· El RoperoObra social fundada probablemente en 1927 por antiguas alumnas del Colegio. Unas sesenta socias activas se reunían los jueves bajo la dirección de las Hermanas para coser todo tipo de prendas para los pobres que después eran repartidas en Pascua o durante el año, en casos de urgente necesidad. Admitió también socios protectores de ambos sexos con cuyas aportaciones llegó a tener un capital de mil pesetas en el primer año. Fue su presidente el Ilmo. Sr. Obispo Esténaga y las señoritas fundadoras constituyeron la Directiva: Esperanza López, Carmen Torrepando, Dolores Calero y Mercedes Saúco.
Durante los años de la Guerra Civil, el Frente Popular transformó el Colegio en Hospital de Sangre. Las Hermanas, acogidas por familias de Ciudad Real y como seglares, prestaron su servicio atendiendo a los enfermos. Finalizada la contienda se hicieron cargo nuevamente de él. Trabajaron en su limpieza y en la recuperación del material y de los objetos que habían sido llevados a otros centros. No obstante, la casi totalidad de los archivos se perdieron o fueron destruidos. El 2 de octubre de 1939, nuevamente, el Colegio San José reanudó con normalidad las clases, aunque con grandes estrecheces.
NUEVAS OBRAS DE AMPLIACIÓN E IMPLANTACIÓN DEL BACHILLARATO (1940-1969) De todas las ampliaciones que se han llevado a cabo en el Colegio, tres correspondieron al periodo comprendido entre 1940 y 1969 para adaptar el edificio a las nuevas necesidades y a las demandas de una sociedad en evolución.
La segunda ampliación se realizó con la compra de la casa número 19 de la calle Calatrava, contigua al Colegio, por la Superiora de la Comunidad Sor Ángeles Boix Javalones. Fue destinada a albergar cuatro aulas en la planta baja y a dormitorio de internas en la planta alta. La Iglesia actual está edificada sobre ese solar. Por entonces, el Colegio rebasaba las 800 alumnas.
La tercera ampliación se inició en abril de 1950 al adquirir, tras reiterados intentos, un solar propiedad del Ayuntamiento, siendo Alcalde de Ciudad Real D. José María Navas y Superiora del Colegio Sor Amparo Hernández Esteban, aunque fue Sor Joaquina Cuesta Arroyo quien continuó y concluyó las obras. Se construyeron tres pabellones de tres pisos cada uno en torno a un patio rectangular de 962 m² rodeado de galerías porticadas. Los tres pabellones fueron denominados con los nombres de Pabellón de San Vicente. Pabellón de Santa Luisa, situado enfrente del anterior, y Pabellón de la Virgen Milagrosa. La matrícula llegó a las 1.000 alumnas, pues desde el curso académico 1945/46 el Colegio fue autorizado para impartir las enseñanzas de Bachillerato.
Comenzó su realización cuando la Compañía de las Hijas de la Caridad compró la casa número 17 de la calle Calatrava. Preparó la adquisición la Superiora Sor Concesa Costilla Labra y la realizó Sor Mercedes Maudes Villán, sucesora de la anterior. La compra del solar y los gastos de las obras de ampliación se sufragaron con la venta de la huerta que la Comunidad poseía en la Ronda de Calatrava, donde actualmente se halla una parte del Campus Universitario. El conjunto del proyecto estaba formado por la Iglesia, el Gimnasio en el semisótano, el Salón de Actos y el Pabellón de Nuestra Señora de la Merced con la residencia de internas y de la Comunidad en cuya planta 5ª se construyó una terraza con una pequeña piscina para las colegialas. La nueva Iglesia, con capacidad para más de 1200 personas, sustituyó a la entrañable Capilla que muchos recordaréis y que estaba ubicada donde hoy se encuentra la Sala de Profesores de Primaria y la Biblioteca. El acta de la bendición relata así el acontecimiento: “El 27 de abril de 1967 fue un día de gozo para nuestro Colegio y para Ciudad Real. El Ilmo. Sr. Obispo de Ciudad Real, D. Juan Hervás Benet, inauguró y bendijo solemnemente la nueva Capilla, con la asistencia de las 700 alumnas mayores que llenaron el coro y la tribuna. La gran nave estuvo ocupada por numerosas Hijas de la Caridad, sacerdotes, madres y padres de familia, antiguas alumnas y gran número de invitados”. La Misa de Bendición fue oficiada por Monseñor Hervás y fueron concelebrantes los canónigos: D. Aurelio Gómez Rico, D. Ángel Vázquez, D. Narciso Martín de Almagro, profesor y capellán del Colegio, y D. José Díaz. Dirigió los cantos D. Antonio Lizcano. Asimismo aporta datos importantes sobre el proyecto que fue realizado por el Arquitecto D. Jesús García del Castillo y sobre la construcción llevada a cabo por el Maestro de Obras D. Eugenio García del Castillo. Las vidrieras fueron trabajadas en un taller de Segovia y el gran relieve en piedra de la fachada, que representa de forma moderna la huída a Egipto de la Sagrada Familia, fue obra del escultor manchego Joaquín Donaire. Destacan, también, las tallas en madera del Cristo Crucificado, de estilo románico, colocado sobre el altar y las imágenes de la Santísima Virgen y de San José en los lados del Evangelio y de la Epístola respectivamente. La pureza de líneas, los materiales empleados, su original y austera decoración responden al modelo de Iglesia difundida por el Concilio Vaticano II. De ella se ha dicho, con razón: “todo es espacio, todo es luz y colorido, elevación de espíritu...”.
El Salón de Actos fue la otra magnífica obra del citado arquitecto y constructor, digna de competir con las mejores salas de espectáculos de la capital de aquella época. Poseía los adelantos técnicos modernos al ser dotado de un proyector de cine de 35 y 16 mm, gran pantalla y amplio escenario. Su aforo superaba los .............. espectadores. Fue terminado en 1969 y se inauguró con la proyección de la película “El Cristo negro”. Desde entonces ha sido recinto de aquellos inolvidables cine-forum, numerosas representaciones teatrales, recitales poéticos, actos académicos... y, cómo no, nuestras Fiestas Colegiales anuales. · Cambios académicos de la década de los sesentaLa década de los sesenta supuso también importantes cambios académicos:
Los cambios en la sociedad durante la década de los sesenta repercutieron decisivamente en la educación femenina. El Colegio superó las 1.200 alumnas, muchas de las cuales accedieron a Magisterio y a Estudios Universitarios Superiores con gran aprovechamiento: Derecho, Farmacia, Arquitectura, Licenciaturas en Ciencias Químicas, Físicas y Exactas, Licenciaturas en Filosofía y Letras, Música, Ingenierías Técnicas...
EL COLEGIO SAN JOSÉ Y LA REFORMA DEL 70 La trayectoria y acogida de su estilo educativo, el crecimiento demográfico o “baby boom” y la ley General de Educación de 1970 abrieron una nueva etapa en la historia del Colegio San José que reestructuró y amplió sus instalaciones y transformó sus enseñanzas:
El 12 de febrero de 1977 se compra la casa de la calle Audiencia, hoy Elisa Cendreros por iniciativa de la Superiora Sor Natividad Amatriain. En el solar se construyó, bajo la dirección del arquitecto D. José Manuel Pasarón Piñol y la empresa García del Castillo, el moderno Pabellón de la Natividad, dotado de cuatro plantas destinadas exclusivamente a la labor docente y con acceso a la citada calle. Albergó inicialmente a los dos primeros ciclos de EGB. · El Colegio:- Se adaptó a la reforma con la reestructuración y mejora de los pabellones antiguos: aulas, laboratorios al suprimir el internado, nuevo comedor, “Gran Grupo”, etc.- Renovó el plan de estudios de acuerdo con la nueva legislación:
- Accedió al Concierto Educativo en el nivel obligatorio de EGB según O.M. de 3 de diciembre de 1973, llegando a contar con 25 aulas y mil plazas escolares subvencionadas. La cifra total de alumnas llegó a las 1.600 en el curso escolar 1973/74.- El 29 de septiembre de 1978 obtuvo la autorización del Ministerio de Educación y Ciencia para impartir el Curso de Orientación Universitaria o COU, en sus dos ramas Ciencias y Letras, siendo sólo femenino.- Un año después, 29 de septiembre de 1979, inició un COU mixto y conjunto con el Colegio Nuestra Señora del Prado (Marianistas de ) de Ciudad Real, experiencia muy fructífera que pervivió hasta 1995.- Se convirtió en Colegio masculino y femenino en todos los niveles desde el curso escolar 1986/87.CENTENARIO DEL COLEGIO (1889-1989) · Inauguración de los actos del CentenarioEl día 29 de abril de 1989 se iniciaron las solemnes fiestas del Centenario con una entrevista radiofónica a un grupo de alumnas en las Cadena COPE de Ciudad Real, aunque la apertura oficial no sería hasta el viernes, 5 de mayo, a las 20 horas en el Salón de Actos del Colegio con el emotivo pregón a cargo de D. Carlos Calatayud Maldonado, abogado, personalidad política de Ciudad Real y antiguo alumno. A continuación, Sor Benigna Blázquez Jiménez, Superiora del Colegio, coronó a la alumna Belén Castejón Martín como Reina de las fiestas, acompañada de sus Damas de Honor.
Las actividades se prepararon pensando en todos: Hermanas, familias, antiguas y antiguos alumnos, profesores, alumnado actual y personas que de una u otra forma se sentían muy vinculadas al Colegio.
El sábado, 13 de mayo de 1989, se clausuraron oficialmente los actos del Centenario con un gran festival organizado por las antiguas y antiguos alumnos, la solemne Eucaristía presidida por el Ilmo Sr. Obispo Prior, D. Rafael Torija de la Fuente, armonizada por la Coral Polifónica de Ciudad Real bajo la dirección de D. Pedro Pardo, y, finalmente, un Vino de Honor para los asistentes y un Concierto en el Salón de Actos.
Cien años de historia quedaban atrás. Ahora el Colegio San José iniciaba la última década del siglo XX con nuevos retos.
LA ÚLTIMA DÉCADA DEL SIGLO XX. NUEVOS TIEMPOS Y NUEVOS RETOS La década de los noventa supuso también importantes cambios académicos.
Actualmente imparte los niveles educativos:
· Es Colegio privado en los niveles de:- Bachillerato, 1º y 2º curso.· Dirigido actualmente por Sor Adoración Llorente García, afronta los retos de la educación integral en el siglo XXI:
· Conserva vivo el Carisma Vicenciano, escrito en su Ideario operante en todos los educadores del Centro y presente en toda su labor educativa que da prioridad a una sólida Educación en valores.
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